miércoles, 29 de febrero de 2012
El Hada Madrina
¿Qué pasa cuando eres hijo único y desde que eres niño eres el centro de toda la atención?, ¿qué pasa si eres el único nieto y sobrino del lado maternal?, ¿qué pasa cuando tu madre o tu padre te resuelve problemáticas específicas de tu desarrollo infantil y cuando de adulto, una vez pasado por una análisis te das cuenta que esto es una gran neurosis y a veces aprovechas de ello? Pues pasa que aparezco yo en la escena principal.
Siempre he estado más o menos consciente de esto. Mas, el problema principal es que de alguna u otra manera, siempre logró o siempre pasa que alguien me echa la manita para diversas cosas. No fue sino hasta mi "adultez" que esto empezó a cobrar diferentes matices. Por un lado, me siento orgulloso de decir que he hecho bastantes cosas por propia iniciativa y en dónde no he necesitado del apoyo de "nadie", y lo entrecomillo porque la verdad es que todos necesitamos de los otros en cierta medida.Pero mi caso es particular.
Tengo o más bien padezco de un problema muy específico: dependo mucho emocionalmente de las personas, particularmente de aquellos que llamo amigos o por las personas que siento un sentimiento muy fuerte, aunque el/ la otr@ no lo sienta así.
Entonces, para dar un ejemplo uso la imagen de un hada madrina. Alguien mágico con la capacidad de resolver en un tris tras un problema, un personaje al que acudes cuantas veces quieras y que no reparas en pedir uno, dos, mil, un millón de deseos. Así las cosas. Una vez el Monstruo me dijo eso, hasta ahora lo creo.
Y he aquí mu súper análisis que me hecho: mi teoría es que como estoy acostumbrado a tener un soporte muy real, es decir una ayuda muy observable, en el momento que siento que no hay nadie para mí que venga en mi auxilio, me pongo triste, al grado de entrar en estados bien profundos de melancolía, y unos viajes bien locos con el Sr. Depresión, y si a eso le añado que la Sra. Soledad pasa mucho tiempo conmigo, pues la cosa se pone más fea.
Ayer, después de mucho tiempo de no hacerlo, le pedí a Dios que me mandara a un amigo, alguien cercano a mí, alguien que me sacara de ese hoyo del que no podía más. Siempre he escuchado que Dios actúa de formas misteriosas, lo que no sabía, es lo extremadamente güey que a veces puedo ser.
Esa misma noche había quedado con mi roomie para cenar, pero como era medio noche, pensé que lo había olvidado. Error, nunca supongas que una alemana estudiante de comercio olvida una cita. Llega y me dice:
-Desolé Isrra, j'avais une réunion de travail et je viens de finir.
¿qué? ¿pensaban que hablaba en alemán con ella? No, mi cabeza esta formateada para el francés ahora, aunque la verdad no es eso, sino que pues eso, en la casa siempre hablamos francés y a veces aprovecho para hablar con ella en alemán... lo cual hice esa noche.
Después de haber pasado todo el día tirado en la cama, y pensando en la mierda de vida que estaba llevando, llega este dulcesito teutón y cenamos juntos, y esa noche, una noche que vislumbraba otra cosa, se convirtió en una noche de confesiones, de historias, de recuerdos, de samba, de acentos, de Eat Pray Love und sprechen auf deutsch!
Esa noche especial para mí, me di cuenta que no estoy solo, y que estar solo es sólo eso. Pensé en que debería pensar en otras cosas, y ocupar mi mente en cosas productivas, justo el consejo que un psiquiatra de principios del siglo XX me diría. Realmente lo que en verdad necesito, es un buen análisis y comprender que los franceses son los seres humanos más independientes de este planeta y que además no pueden comprenderme ni al 25 % porque ni me conocen, ni hablan español y nunca han vivido en un país latino o en España, toda esta historia, tiene que ver con mi relación con mis nuevos "amigos" a los cuales aprecio pero estrepitosamente se alejan de mí, o digamos que les doy igual, o X, no me quiero rallar. Tengo los amigos que me quieren y quiero a los amigos que tengo. Es sólo que me molesta estar tan aislado, cuando en un principio pensaba tener muchos amigos, es una desilusión quizás lo que pase en este momento, X, no quiero buscarle más.
Esa noche, también me di cuenta que soy mucho más de lo que aparento, y que lo soy y que lo sabía y que lo olvido. Y es ahora que me doy cuenta que puedo ser independiente, que no necesito de nadie más para hacerme paso entre la multitud. No seré una gacela que vuela sobre el pantano sin mancharse, pero quizás si algo muy cercano.
Y quizás. sólo quizás, sea yo el portador de esa barita mágica. Eso no lo sé, pero probablemente pronto lo descubra.
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aww qué bonito post Isrra, pero si tú eres la socialidad con patas!!! Y sigue practicando alemán con tu amiga :P Saluditoss, aquí se te extraña!!!
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