viernes, 9 de diciembre de 2011

Situación Actual...


Muchas cosas han pasado. Muchos cambios, más buenos que malos y en diversos grados de estrés y felicidad. Sigo pensando en el lugar que ocupo en este país, en mi máster y entre mis nuevos amigos. Pocas cosas son ciertas, pero las pocas que son, son buenas, o al menos eso pienso.
Jamás hubiese pensado que mi vida diese un giro de 360 grados. Estoy feliz y a la vez triste, tengo paz mas muchas ansias.

He tenido algunos momentos de despersonalización, y no sé si se deba a mis ataques de pánico o al hecho de que me encuentro rodeado y cubierto de un idioma que no es el mío. Ayer y hoy por ejemplo, he vivido grandes momentos de susceptibilidad que me llevan a cuestionarme y a reformular mis pensamientos.

Estoy justo entre las cosas que TENGO que hacer y aquello que QUIERO hacer, en pocas palabras oscilo entre mi neurosis. A veces soy un pequeño histérico y otras un neurótico obsesivo.

Y a pesar de todo esto, intento mantener el control descontrolándome, me evado, me cubro, me escapo y me evidencio a cada instante. Soy como una señal de humo humana, pero creo que en ésta modernidad, mis señales no son comprendidas, por nadie, al menos aquí.

Mas, ¿porqué busco ésta comprensión?,¿acaso no me basto?

No estoy muy seguro del camino de las cosas, de mi propio camino y el de los demás. Y me inquieto, me perturbo y abstraigo.

Me distraigo, eso está más que claro. Prefiero mirar hacia el frente, donde la vista es magníficamente hermosa, en lugar de mirar al sur, donde se supone debo de mirar. ¡Qué ingenuo!

¿Serán los días grises que me tienen así?¿Serás acaso TTU?

Estoy seguro que si, Paulina me lo dice, estúpidamente me lo dice, y estúpido yo por escucharla, pero, ¿de verdad es eso?¿no será mi deseo insatisfecho, característica de la histeria, della mia histeria?

Y ahora quiero llorar. Llorar como un niño, llorar por mi S1 perdido, no restaurado pero que a veces me habla y me hace sonreír tanto, y me hace tan feliz, S1 lo debe de saber, ca se voit non?

Quizás necesite de la libertad. Quizás necesite salir corriendo, hasta perder mi aliento y tener flato.

No me quiero engañar, ni engañar, eso es muy triste.

Quizás valga más la pena vivir un fin de semana intenso que un mes de pequeñas pero satisfactorias felicidades.

No sé si quedarme con mi final de película, que hasta ahora, ha sido uno de los momentos más felices de mi vida, uno de los más perfectos y de los más humanos, que aún me hace vibrar.

Aún recuerdo ese momento inmensamente triste pero lleno de gozo que viví. Mi final de película.

Creo que ya fui feliz. Creo que llegué a ese momento de felicidad que todo ser humano busca a lo largo de su vida.

Yo lo encontré. Lo deje en una estación del Metro, alejándose lentamente de mí.

Me pregunto si regresaré a esa estación. Estación Felicidad, ¿quizás?


lunes, 17 de octubre de 2011

L'Autre...



Te veo, y te vuelvo a ver. Te observo, cuidadosamente te analizo, intento descifrarte y partirte en pedazos para asirte mejor.

Tu sonrisa me engaña y juega con mi mente, con mi corazón. Tan pronto atraviesa la flecha mi corazón sangra, sangre del color de mis sueños, de la materia gris que hay en mi cerebro, de neuronas extirpadas.

Tú eres sólo una imagen, eres una representación intangible, ubicada lejos de mí, donde lo real y lo simbólico no se llevan. Te veo en el espejo, y eres L'Autre.

Tus caminos errados se cruzan con los míos. Desconoces mi nombre y yo el tuyo, me simpatizas y me desilusionas al mismo tiempo. Cruzas el umbral del amor y lo divides en dos: el celestial y el vulgar.

Tú, L'Autre.

lunes, 10 de octubre de 2011

El Monstruo



Estos días, han sido días particularmente especiales. He iniciado una nueva etapa de mi vida que en verdad no creía que fuese a suceder.
Durante estos días también he pensado ne el tema de este post. No fue cosa fácil, ya que quiero decir mucho diciendo poco. No estoy muy seguro del resultado final, más bien me estoy quedando conforme del proceso en sí.

Estos días de horarios escolares imposibles y locos, han estado llenos también de pensamientos unidireccionales, flash-backs y pensamientos cursis. Todo esto mezclado con un fuerte sentimiento de soledad, que de vez en cuando se va y otras veces, como hoy por la mañana llega.

Y una vez más, en ese estado melancólico que ya no sé si me gusta, mi ángel suicida y surrealista se sentó en frente de mí en la cocina oscura de mi casa. Mi hermosa Virginia, con su extraña belleza.

Y recordé.

Recordé en cierta manera al Monstruo.

Recordé sus terribles garras y todo la destrucción que dejó. Y mi Virginia, tan chulis como siempre, me recordó lo que era un Monstruo, porque un Monstruo es un Monstruo. Como, los resultados de las acciones, dan una fácil lectura y un juicio implacablemente certero. Mas ésta certeza es falsa si no se tiene en cuenta la historia. Y es la historia la que importa al fin y al cabo, no el resultado final.

Y ésta vez, gracias a mi Virginia y a sus voces, lo pude entender, pude entender al Monstruo y a sus terribles acciones, a su destrucción y su veneno, entendí el resultado final de un proceso desgarrador.

Y ese monstruo que hacía miedo, ahora sólo esta ahí, guardado, escondido, muerto de miedo, en dos dimensiones, acartonado y amarillento, sin saliva para escupir, con sus dientes rotos de tanto morder y morder.

Hoy sentí pena por él. Le dejé una nota en una nube. Le dije:

- Sabes? Te entiendo, te perdono y te devuelvo poco a poco lo que te quite, lo que me sobra y lo que ya no necesito.

Guardo de este monstruo un recuerdo. Porque este monstruo también vive en mí. Quizás no tan feroz, pero de vez en cuando con las garras listas para arañar.

Gracias mi Virginia por siempre estar allí en mis momentos de soledad. Que tus voces, y tus ideas surrealistas te acompañen, y a mí, no me dejes, no me dejes nunca... o quizás si, cuando yo esté fuera de mí, cuando no necesite más de ese rincón...


Mirar la vida a la cara, siempre, mirarla a la cara, y conocerla por lo que es. Conocerla por fin, amarla, por lo que es, y en ese momento, renunciar a ella. Querido Monstruo, siempre los años entre nosotros, los años, siempre el amor, siempre...las horas...


martes, 13 de septiembre de 2011

El Reloj marca la hora...


...este reloj mío y que me gusta tanto, hace tic tac así como mi corazón hace boum boum...

Todavía el jueves estaba muy tranquilo, me levanté un poco tarde y me fui a mi trabajo. Hice algunas cosillas pero sobre todo me puse a platicar con mi jefa que también es mi amiga. Mientras me comía unos tacos ( y ahora recuerdo que le debo al señor de la tiendita) el internet llegó mágicamente.

Decidí entrar a mi correo y checar si mi tutor me había respondido.

Entro, y veo su respuesta. Efectivamente me respondía. Tenía una cita en Francia para continuar la aventura. Me puse muy feliz pero después... boum boum, boum boum.

Mi corazón empezó a dar vueltas, más rápido que mi cabeza.

Desde un principio sabía que era genial, mas muchos cambios se avecinaban. Cosas estrepitosas pasarían y la ansiedad toco la puerta de mi debilidad y me embargo.

Esa misma tarde, un apagón en mi ciudad me apagó también del stress y de la desesperación.

Busque la manera de acallar mis dolores y lo encontré. Lo que sabía, pero hábilmente negaba, era que yo mismo, en cierta manera, me provocaba el dolor. Romí muchas cosas, empezando con mi autoconcepto, mi autorespeto y mi amor propio. Fui ciego e ignoré los latidos de mi corazón. Incluso ahora después de una ligera cicatrización sigo dándome con dardos de veneno, veneno de fuera y concentrado en pequeñas dosis.

Por poco y me fulminan, pero una vez más la gente buena de este mundo y la gente que me Protege, me hizo volar alto, o mejor dicho, me hizo ver lo bien que vuelo.

saqué la garra y espante fantasmas, los dardos, siguen allí, pero se caen, poco a poco, pero se caen.

Pese a las cosas que dejé desvanecer, la luz le dio color a todo, esa luz que siempre me alumbra incluso en las noches sin luna.

Entonces, mientras mi mente y mi corazón desfallecían, pensé en algo que leí y que creí que sería una excelente idea para usarlo en terapia. Lo que nunca pensé es que lo usaría primero en mí. Así que lo hice:

Cerré mis ojos, o la menos me cerré a la realidad y empecé a hacerlo. Convoque uno a uno, aquellas personas que me quieren y que nunca me dejan pese a la distancia. Uno a uno fueron apareciendo y me rodeaban y con su mirada me decían: "estamos aquí para ti y no te dejaremos"

Sus miradas de apoyo eran también miradas de fuerza y coraje, como si se enfrentaran a una bestia de la que ya no tienen mas miedo. Y lo sentí, y abrí mis ojos, y lloré en el hombro de un buen amigo.

Olvidé, por falta de experiencia, que antes de amar, tu corazón debe estar envuelto por amor, por tu amor, por el de las buenas y pequeñas cosas que alegran la vida, por la ilusión, la paz, la esperanza y las risas que rompen en pedacitos y luego se convierten en hadas como en Peter Pan.

... el tiempo está aquí y marca con su ritmo preciso y certero. La magia está por llegar, muy a pesar de noches negras, bestias rotas, bombas de ansiedad y una almohada de sobra.

Espero, en verdad espero, serle fiel a mi mismo y quererme y no dejarme caer, por nada, ni por nadie.

Que la sangre que representa mi reloj, fluya como pez en el agua y me reinvente y me renueve, como lo hace el agua viva.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Un día en la Ciudad que capturó el sol...


Lo que en un principio pensé que sería sólo unas vacaciones, se convirtieron en una especie de laberinto sin salida...

Despierto con el despertador de mi celular. Son las 7 de la mañana y Date with the Night suena fuerte en mis odios. Lo dejo en modo Snooze... pero después de un rato decido levantarme. Necesito ir a casa para tomarme una ducha y después empezar mi día: Italiano a las 9, español a las 12 y portugués a las 4 de la tarde. Me visto, dejo la casa y me voy en el carro. Tengo gasolina, un día anterior le había puesto 150 pesos, no mucho pero suficiente para el día. A mitad de mi camino y mientras hago un alto, escucho como una de las llantas delanteras hace un ruido. Merde! de seguro se ponchó. Me estaciono y me voy a una cabina a hablar por teléfono a casa, ya que como es mi costumbre no tengo crédito en el celular. Llamó y la motivante voz de mi madre suena así:

-Tu papá ya se fue, a ver como le haces, hablale a alguien más... tut..tut--tut..

Mi cólera aumenta, pero aún así tomo el primer taxi que me lleva a casa. Después de un rato llega el mecánico y me explica la idiotez que hicieron con el carro. Olvidaron ponerle una tuerca o que sé yo que hizo que hiciese eso. Bien, me queda claro que debo irme en taxi a las clases de español y de las clases de italiano, bueno, hoy pasaré de ellas.

Me tomo una ducha y me cambio. 10 minutos después llega el taxi. Mientras reviso lo que haré con mis alumnos entablo una conversación con el taxista: me explica como es que nunca fue a la escuela y que nunca aprendió a leer y a escribir. Intentaba persuadirme que el verbo Tragar era el más adecuado para la acción de comer, le explique que esto no era así, pero él dudaba. Le expliqué que mi trabajo era dar clases de español a franceses. Se sorprendió de saber que hablaba francés y me preguntó como se decía comer en francés:

-Manger.

Después de varios intentos logró pronunciarlo. Su siguiente verbo a traducir fue Dormir...quizás las dos cosas que más aman los mexicanos, o al menos en esta idea estereotipada de ellos.

Llego a mis clases y todo sale bien. Había olvidado lo mucho que les gusta hablar a los franceses, su ligera frialdad y su humor estridente. Antes de salir de clase leo un mensaje de Inma en Facebook. Entre las muchas cosas que me decía, retuve una frase: ...no me digas que no haces cosas interesantes allá...

Tuve hambre así que me fui a comer a las flautas del centro que más me gustan. Fui al lugar que siempre voy desde que soy niño, en el que tantas veces vi a mis padres comer pata de cerdo. Nunca me gustó comerme eso. Creo que han cambiado de cocinero o el anterior murió. La salsa de tomate no era tan buena, pero aún así me comí una docena.

Una vez bien llenito tomé otro taxi hacia la universidad. Una vez en la Universidad central, tuve que caminar hasta la facultad de idiomas, algo así como un kilómetro. Suficiente para bañarme en sudor y sentir que casi muero de deshidratación. Me encierro en la biblioteca y espero para que inicie mi clase. 5 minutos antes de que inicié mi clase de portugués, pregunto en la dirección dónde está mi salón. la secretaria que me cae gorda me dice que no habrá clase, pero otra, de cara y maneras más amables me dice que deberé presentarme hasta el jueves ya que no saben si mi grupo se abrirá.

Algo me estaba dando ya... ahí estaba... el coraje... la cólera... y el maldito clima.

-Bordel!!!

Otro taxi más y estoy en mi casa, con la no agradable sorpresa de que no tengo llave, las dejé en casa de mis padres.... paciencia... paciencia... y mucha tranquilidad.
Decido ir a casa de un amigo y resguardarme del calor. Él me recibe pero está tirado en el sillón, le acaban de poner unas inyecciones para su problema de columna.

Más tarde llega una amiga y cenamos juntos: delicioso pan de perejil y ajo, queso azul y rica ensalada. Mi pasta fue elogiada aunque como es costumbre, mi amigo la echa a perder con puñados de sal y chile del amor.

Una buena noticia, mi carro ya sirve. Me despido de mi amigo y me voy feliz de la vida.

Un día que en un principio fue horrible, logró ser interesante.

Quizás si tenga días interesantes y cosas pasan después de todo. Digamos que, aún no he visto suficientes atardeceres para levantar mi CiudadEstima.

Sin embargo, sigo pensando... Where´s is my mind?






miércoles, 6 de julio de 2011

El Chateau vacio o los fantasmas de Nantes.




A sólo unos cuantos días del final inminente, esta ciudad toma nuevos colores y formas. El sol sale, y con ganas. La gente en la calle se ve agobiada de otras cosas (quizás el calor), y varias voces se apagan o más bien se mudan.


Hace dos semanas había más del doble de gente, y parece que cada día es una constante despedida. La gente llora y se abraza, se promete cosas y se dicen lindos pensamientos al oído.
Justo ahora se me viene a la mente este personaje de Marvel Comics “the Watcher” que sólo se dedica a eso, a observar. Así me siento, justo como él. Observando estas partidas, conmovido y duditativo.



Entre todos estos jóvenes estudiantes, soy el único que no soy Erasmus, y sin embargo por el tiempo que paso con ellos y las cosas que hago con ellos, se podría decir que en realidad lo soy.
Aún no sé qué será de mí en los próximos días. Al menos un boleto de regreso a San Diego está listo para mí, y si el viento vuela a mi favor, estaré con los míos en un pestañeo de ojos. ¿Y qué dejaré atrás? Pues simplemente mi vida. Esta vida mía inventada, tan buscada y tan encontrada.
Mi regreso a Mexicali crea en mí psique una ruptura y una apertura. Nada será igual y quisiera saber si seré lo suficientemente listo para entenderlo.
Las antiguas caras estarán allí, con cariños para mí y sus muy apreciadas muestras de amor. Probaré de nuevo el sabor de la comida sabrosa y suculenta, moriré bajo el sol infernal de mi ciudad, esperaré las noches para salir como las brujas y contaré cuentos de fantasía bajo la luna llena y el incesante ruido de la injusticia, el caos y la música de mal gusto.



¿Acaso mi iPod me salvará esta vez de la realidad? Nada está escrito y sólo yo tengo el poder para torcerla.

Detrás de cada partida, una sombra borrosa queda atrás, como huella indeleble de los momentos de risa, de tristeza, lujuria, de golpes sordos, de llantos quedos, de sueños cumplidos y algunos rotos, de bondad y ternura. Las voces de los que se fueron se mezclan entre ellas en tonos ascendentes y descendentes, se quiebran en las calles y rebotan entre las vías empedradas. La Duchesse Anne dormirá tranquila al fin.


Quisiera llevarme conmigo el rumor de la gente al caminar, su silencio frio y distante, las campanillas del tram y la cara del maldito controlador. Quiero una noche más de ese lugar único, de las bananas de media noche y del barco más surrealista del Erdre.
Lo qué ha pasado en Nantes, quizás se quedé en Nantes, mas lo que me ha pasado a mí tendrá sus repercusiones a corto, mediano y largo plazo.



Intento no anhelar tanto estar aquí, no verlo como los ideales de la revolución y después darme cuenta que todo era una ilusión.


Hoy tuve un lindo sueño. Un sueño constante y que reafirma. Sé que es sólo un deseo, así que no sé en realidad si se hará verdad, pero al menos ahí en el sueño fue genial, y me reía y planteaba preguntas de orden logístico. A este año le pasará lo que le pasa a todas mis aventuras de viaje: dudaré de su existencia, lo veré lejano y encerrado en un cúmulo de recuerdos y pensaré que estaba soñando, que quizás nunca pasó.


Quizás la vida es un sueño, después de todo y mientras estoy en mi realidad base, la vida es ficticia y espera por mí para vivirla. Veamos que me espera en los próximos meses. Yo dejo mi puerto abierto para todo aquel que quiera venir a mi encuentro. De mi parte, el lazo no se rompe, creo que soy un fiel amigo y a las pruebas me remito.

jueves, 7 de abril de 2011

No Country, No Sense


Mientras son las 11:30 de la noche y veo la segunda temporada de The United States of Tara mi mente se encuentra en blanco y tratando de calmarse.

Hoy logré encontrar una analogía para mi ansiedad y las cosas que me preocupan.

Me visualizo a mi mismo atado completamente, con pocas posibilidades de moverme y puesto sobre las vias de un tren (o un Tram de la Ligne 2?), veo que el tren viene y que puedo hacer muy poco para que el no pase sobre mí y me haga trizas.

El sentimiento de destrucción y de que el pecho me va a explotar esta presente. Pero que Dios bendiga la Terapia narrativa, he encontrado en esta analogía gran ayuda y luz sobre las vias.

La verdad es que las cosas se juntan, estoy a final del semestre y la palabra vacaciones ha perdido completamente su sentido. Creo realmente que los franceses han perfeccionado la técnica de joderse la vida y de quitarle color a las cosas que brillan por sí solas.

Me siento dividido. Por un lado feliz de conocer gente nueva y personas ya son bien especiales para mí. No cabe duda que Dios escucha siempre mis plegarias. Mas, por alguna razón me siento en la mitad del Oceano Atlántico, justo en medio de mis continentes favoritos.

Quisiera estar en Mexicali pero a la vez quisiera estar en Nantes. y mis pensamientos van de aquí para allá. Me siento feliz pero a la vez triste, quisiera a veces que hubiera días tan largos que las noches durarán por días. Quizás deba mudarme a Alaska.

Me encuentro perdido en mis caminos y bastante desorientado. Justo como una malteada de cosas que no van.

Me siento de nuevo de 23 años y a la vez un viejo jugando al tonto. Me echan de la casa. me lo han dicho antier, y la verdad me ha cagado mucho, bastante diría.

El efecto Post-Anuncio fue encerrarme todo un día sin salir de mi habitación, con las ventanas cerradas y muy a pesar que hacía un día genial fuera. Al día siguiente Inma me escribe y me dice que pateará mi trasero de donde estoy. Hablé con ella, unas cuantas palabras, sentía la furia de no darle en su madre a mi Casero. Pero después logré sobreponerme y salí. Salí al mundo donde me esparaba la lavadora y toda mi ropa sucia.

Mmm, creo que después de todo, no estaría mal tomar clases de Boxeo. Damn it, dónde está mi papá cuando necesito de su ayuda?

Necesito ponerme serio y decirle no a la Duchesse Anne.

Me despido escuchando Master and Servant versionado por Nouvelle Vague. Bien decía un músico famoso: la música salvará nuestra alma mortal.