viernes, 24 de febrero de 2012
Isrra On and Off
Este lunes y martes fueron distintos. Volví a ser yo y le dije adios a una buena amiga. Dos cosas tan dispares en sólo dos días. Les explico, esta semana me fui a Nantes a ver a algunos de los amigos que aún quedan por allá. MC aún estaba allí aunque este miércoles regresó por unos días a Nápoles. Pero NR, esa niña hermosa se me va mañana por la mañana. Qué cosa más triste!
La verdad es que no me pasaba por la cabeza ir a Nantes, sabía que tenía que despedirme de NR pero no sabía cuando, A me dijo: ve, nos vemos mañana. Y pues yo muy feliz de la vida hice mi mochila y me trepé al carro, casi una hora después estaba montadito en el Tram, arret Francois Miterrand... y sin pagar!, como es la costumbres de los pobres.
Después de unos buenos 25 minutos (vaya que el camino para llegar a Commerce es largo!), llego al centro y me voy de Window shopping, más tarde me encuentro con MB, para después de un par de horas encontrarme con mi brasileña favorita.
Esa noche, mientras cenábamos en Freshe Blanc, hablabamos de nuestros futuros, sobre todo el de ella. me di cuenta como la idea de regresar a Brasil la inquietaba, lo triste y decepcionada que estaba de HG, una cosa muy triste en verdad, porque verán, este chico la amaba, yo lo sé, pero como muchos hombres prefirió dar dos pasos atrás y no entregarse por completo a ella, a pesar de que ella, como buena mujer, pensaba sacrificar muchas cosas. Una historia de amor con final triste... y justo ahora pienso en mi amiga, en lo que deberá sentir mañana al tomar ese avión... pensaré mucho en ella por la mañana, eso haré...
Una vez que AC llegó, nos fuimos al centro CASI CAMINANDO!!!, verán, los Trams en Nantes por la noche pasan cada 30 minutos, un coñazo si se tiene en cuenta que esa noche hacia un frío de los buenos. así que estas nenas decidieron caminar en vez de esperar en la gélida parada del Tram hasta esérar que el próximo tren llegase.
Lo que pasó después, ya bien instalados en el Vestiaire fue lo mejor, a pesar de que llegamos super tarde, nuestros amigos estaban allí.
Eso fue lo mejor, el sentirme rodeado de esa gente. Gente que me quiere, que me admira, que me aprecia, que me abraza y me dice cosas lindas, que se rie conmigo, gente en con la que puedo hablar su Idioma:
-Dai, dai, bella, cosi cosi, questa canzione, mi piace molto..
-Isso, belleza, Nossa!!!! A gente va arrasar!!!
Era otro, simplemente era yo. Yo en medio de la escena, en medio de esa gente que aplaudia, que reía, y que cantaba Ai se eu te pego!
Lacan dijo una vez: "El inconsciente se estructura como un lenguaje, no se localiza en una zona, en un lugar específico..." retomando esto, yo creo una cosa: el lugar más feliz del mundo no existe, ya que se construye con la gente que te rodea. El amor de esa gente hacia a mí es la casa más acogedora, el lugar más cálido, donde es siempre verano, dónde lloramos y reímos juntos, dónde siempre habrá una mano amiga sobre mi hombro y dónde las palabras de amor, de aliento y de motivación nunca faltan.
No soy feliz en Rennes, lo siento con todo mi corazón. Y Nantes, ahora se queda sin una persona importante para mí. Mi familia se deshace y yo también a la vez. Mi "Enveloppe" afectivo se desintegra y me pone triste.
El marte por la mañana, después de haber dormido por horas, me desperté y me preparé para despedir a los amigos. Por una última vez, MC, NR y yo comimos juntos en la Creperie de Bouffay, esa que está en esa esquina.
Comimos bien. Unas cuantas fotos y después lo inevitable, el adiós a esta niña hermosa. MC, su novio y yo nos fuimos más tarde al Chien Stupide a tomar una cervecita antes de irme. Ese bar, en el que también despedí a tanta gente en una noche de verano un poco lluviosa.
Una vez en el tren de regreso a mi realidad monótona, no dejaba de pensar en lo feliz que fui y me pregunto, como Clarissa Vaughan en The Hours: este es el inicio de la felicidad, o quizás, ¿habrá sido eso la felicidad?
Quiero ser optimista. Quizás con una nueva amiga al rededor de un Mate calientito y amargo encuentre mi lugar y me construya un santuario.
sábado, 18 de febrero de 2012
El Objeto a
Estar rodeado de gente y a la vez solo. Soñar con lugares mágicos y escapar, y a la vez vivir en un lugar que despide magia por si mismo, lleno de mitos, leyendas y un pasado rico como la sal de Guérande.
Mi realidad actual es buena, aunque un poco rara. Me siento, realmente creo que es así como me siento, como si estuviera en la terminal de un aeropuerto, buscando el anden para partir o la salida al metro que me lleva al centro de una ciudad, rodeado de lenguas diversas, desde el francés, pasando por el portugués brasileño hasta el alemán berlinés.
Sueño con colores y con serpientes como lo haría Silvio Rodríguez. Me angustio y me tranquilizo, bueno, A me angustia y me tranquiliza a la vez. Sólo que a veces el salle caractere me altera, casi nunca estoy listo para poner mi barrera de Contra-transferencia. Ayer hablamos del futuro.
5 minutos de falta imaginación creativa.
Cada vez, estoy más seguro de lo que el futuro podría darme, que no está muy lejos de mi presente actual. Y tengo miedo.
Me fascina saber lo que está pasando, las cosas ocultas que no veo, y los fotografías nítidas de las cosas que hago me dicen que esto es algo bueno.
Sin embargo, aún sigo en la búsqueda de mi Objeto a, espero nunca encontrarlo, de otra manera me descompensaría.
Esta semana fue a Ikea y encontré varios objetos interesantes, S1's bien interesantes:
- Un termo.
- Un multi enchufes, dos de hecho.
- Ganchos para colgar ropa.
- Trapitos de estos para lavarse el cuerpo.
- Una lampara de piso tipo china.
La elección de estos objetos no es aleatoria. Cada uno tiene un significado muy grande: el termo lo usaré para mantener caliente agua y así beber mi Mate en clase por las mañanas y en los días tristes y nublados. Los multi enchufes los usaré para dos cosas: uno de ellos es para conectar las bocinas que Mattihieu me prestó muy amablemente, para cargar el iPod y la compu y cualquier cosa que necesite ser cargada, el otro lo llevaré a la Fac para conectar mi Lap y el de mis compañeros, sólo hay dos enchufes en el salón! Los ganchos, hay que explicarlo verdaderamente? he comprado y me han regalado bastantes cositas que vestir, jeje. Los trapitos esos, son la onda, que de hecho no son trapitos, sino una especie de redes de plástico amarradas, es genial para el gel douche. Y la lampara, esa lampara, sólo la quería para que me diera una luz más intima, más acogedora... creo que quiero sentirme más en casa.
Mañana por la mañana curaré mi Mate.
Quizás no sea obvio, pero quien me conoce, sabrá que esos objetos hablan de muchas cosas. Y yo, un poco como un niño de cuatro años, espero que esos objetos me hablen, y me digan cosas. que me consuelen y que me mimen, que me tranquilicen y que me quieran, son un recuerdo constante de lo que fue, lo que es, y lo que puede ser.
Y tú que me lees y tú que me conoces, ¿qué crees que signifiquen?
Un abrazo a todos mis lectores, que aunque virtualmente estoy con ustedes/vosostros y ustedes/vosotros conmigo.
viernes, 27 de enero de 2012
Luz y Nubes Gordas
Hoy,
mientras estaba en una clase, me senté a un lado de la ventana. Este día, el cielo
estaba azul y grandes nubes gordas y de formas se veían de lejos. Mi vista era
buena porque estaba en el último piso.
Pensé en la
posibilidad de que esas grandes nubes se convirtieran en gigantes enromes que
bajaban del cielo para destruir o jugar con los pequeños franceses.
No fue muy difícil
imaginármelo, de verdad tenía la impresión de ver tres grandes hombres montados
en una nube y asomándose más o menos hacia abajo en todas direcciones.
Sé que el
día es un poco frío, pero desde aquí, sólo veo la luz.
Me gustan
los días de luz y nubes gordas.
viernes, 13 de enero de 2012
Amexicano - Afrancés
Hace dos semanas, más o menos, los nuevos estudiantes de intercambio llegaron a la ciudad. Justo cuando me cuestionaba porque los bretones llamaban a Rennes ciudad Universitaria, finalmente obtuve mi respuesta:
Muchos gringos, para mi desagrado, y lo peor de todo: Mexicanos.
Los Mexicanos en el extranjero, son los seres más surrealistas que existen en este planeta que habitamos. ¿Porqué surrealista? Bueno, porque ellos mismos escapan a la realidad. Y esto se debe a varias cosas: un sentimiento burgués se apodera de ellos comiendo baguettes, hablan del mucho dinero que tienen, son unos petardos e intentan a toda costa de mostrar que México no es un país pobre y de lo bien que a su papi le va en los negocios.
Pero, ¿dónde están los verdaderos mexicanos?, aquellos que con su esfuerzo y trabajo diario hacen que nuestro país aún se mueva. Quizás estén en el Fill, ganando unos dolares, o criando a siete hijos que Dios les mandó, o a 6 metros bajo tierra, muertos de hambre, por el narco o la injusticia tan clara en México y en Francia también.
Decir que los mexicanos en Europa son lo peor puede ser una muy fuerte acusación. Pero la verdad es que en pocas experiencias que he tenido con ellos aquí, he encontrado gente legítima. Puedo citar a mis amigas Gisela y Gicela, a algunos mexicanos de intercambio del semestre pasado en Nantes y punto.
No es que no me gusten los mexicanos, pero, ¿porqué tienen que adular?, ¿porqué quieren apantallar?, ¿porqué muestran a un México que no es, y que espero no será?
Y en medio de esto, pasa otra cosa. Cuando más me sentía adaptado a ésta cultura, me empiezo a desbaratar o reconstruir, es mejor verlo así, ya que, me alejo de mucha gente y me acerco a otra. No sé si este sea un proceso normal o simplemente las cosas son así. Quizás sea el momento de decir adiós y hola al mismo tiempo.
Tengo la ligera sospecha que la cagué. No sé en qué, pero de seguro en algo que no pongo mucha importancia, como es costumbre.
En este proceso de Desmexicanisación, intento eliminar de mí y de mi entorno, todo aquello que no hace de México un país digno, es decir, intento ser un ciudadano modelo, basado en lo que yo pienso que un Mexicano debe ser, y no lo que es. En mi proceso de Desfrancisación, incorporo elementos de mi mexicanidad y a la vez elimino las cosas que tanto me desagradan de Francia y su cultura, pero este proceso distinto al otro está cargado de otro proceso de francisación, en el buen sentido del término.
Vine a Francia con una ilusión, y aún la tengo. Mas, esa ilusión está en mi cabeza, y sólo allí vive, en mis sueños y pensamientos. Por nada cambio esta experiencia. Como siempre lo digo, no extraño a Mexicali, sino a su gente, particularmente su calidez y su sencillez. Amo la originalidad de los cachanillas, que digan Chilo en lugar de Chido, que no usen Chavo o Chava sino Morro o Morra, sus curadas y este espíritu de No pertenencia al México estándar, me encanta haber nacido en una ciudad que es una mezcla de todo, no sé si de lo mejor pero si de cosas buenas.
Entonces, dicho esto, hoy, no soy ni mexicano ni francés, sino, Chachanilla-Bretón.
Mexicali Bro Dispar!
jueves, 29 de diciembre de 2011
Uno entre mil...
Son las tres de la mañana y aún no me duermo, aunque debería, mañana me debo levantar temprano para comer y después irme a la biblioteca para entregar unos libros que tengo desde hace mucho. Más tarde pasaré el día en casa de M, donde me cortaré el pelo y lavaré toda mi ropa sucia. En este caso la ropa sucia no se lava en casa.
Excepto por las varias ocasiones que tengo de hablar con mis amigos por Facebook, realmente no hablo español, ninguno de mis amigos lo habla, así que debo hablar siempre en francés. No me cansa, pero no termino de entrar en mí mismo con este idioma ajeno. Soy otro yo cuando hablo francés, incluso soy más directo y honesto y me confundo mucho con mis ideas.
Para distraerme, decidí ver una peli. Busqué varias pero no encontré ninguna en versión original y finalmente encontré una: Les femmes du 6eme étage. Una peli francesa sobre unas mujeres españolas que viven en el último piso de un edificio y que trabajan como Mucamas en los departamentos de este edificio para las familias burguesas que lo habitan.
Mientras lo veía pensaba en varias cosas: pensé en Franco y en como la historia de España cambió, en lo horrible que puede ser una guerra, pero sobre todo pensé en lo triste, según el caso, de dejar tu país para tener un mejor presente. Y mientras me comía mis deliciosos chocolates, que fueron un regalo de Navidad, pensé en mí.
¿Seré acaso como éstas mujeres españolas, olvidadas en un piso, inmersas en una cultura que no es la suya y tratando de entender las costumbres nuevas y las maneras de vivir de la gente de éste país?
Hablar francés no es suficiente, ni siquiera ser muy inteligente, ni tener más de 30 años. De vez en cuando extraño México, pero no México entero sino mi pedazo de tierra dónde nací. Y eso me pone un poco triste y desilusionado. No me gusta de donde soy, y no por la gente, ya que eso me encanta, sino por la falta de..., si, por eso mismo, hay siempre cosas que me faltan en Mexicali. No me siento conectado con nadie en México, sólo con mis papás y sólo por ellos regresaría y por unos buenos tacos de carne asada o unas flautas.
Y estando acá, viviendo en uno de los países más ricos del mundo, pienso. Pienso si éste es mi lugar, si podría pertenecer. Está claro que me podría acostumbrar a la comida francesa. Me encanta, sobre todo los postres. También me gusta el Metro y pasearme por el centro, sus casas viejas de la edad media. Su pan calientito y sus vinos baratos y sabrosos. La falta de Mexicanos me fascina, Bretaña está vacío de ellos y eso me hace feliz. Siempre tengo malas experiencias con mis compatriotas, a excepción de varios y entrañables buenos amigos que je conocido en el camino.
Cada vez me da más asco la política mexicana, me matan las estúpidas noticias de México, me molesta que nos traten como imbéciles, como si no tuviéramos educación. Bueno ahí ya me rayé un poco, pero es verdad.
Desde hace tiempo, y cada vez que hablo con mis papás ellos están contentos y felices. Eso me anima y me hace sentirme más responsable también. Me veo en el espejo y veo a un adolescente, ¡es la crisis total, quoi!
¿Algún día seré un buen mexicano afrancesado, con ojo crítico y tal?, ¿me quejaré de los rayos de luz que no tengo y me será indiferente la lluvia? ¿es este el inicio de un largo periodo de mi vida o por el contrario es mi última larga estancia en Europa? ¿alguna vez tendré lo suficiente de Francia, de Europa, de sus idiomas y su gente?
¿Regresaré a México, seré feliz allá?, ¿algún día trabajaré de verdad?
Me siento como un reloj de arena, a quien cada segundo se le escapa un grano y que no regresa atrás. Me pregunto si ese reloj seguirá dando vueltas para tener siempre una segunda oportunidad.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Le Transfert...
Hace dos días, durante la noche, me encontraba redactando mi exposición de ésta mañana. No estaba muy contento con lo que hacía, me parecía y en cierta manera me sigue pareciendo bastante simple, mas, lo que pasó hoy hizo cambiar en cierto modo mi opinión previa.
La exposición, consistía en hablar sobre una lección de Lacan de su libro Le Transfert (La Transferencia). Es un libro, que a pesar de su difícil lectura, habla sobre algo tan antiguo como el ser humano: el amor.
El amor, como punto esencial para la comprensión humana, y desde el punto de vista psicoanalítico, el amor como herramienta imprescindible para el entendimiento y la Transferencia durante el proceso psicoanalítico.
Como comentaba, mientras preparaba mi parte de la exposición, me sentía decepcionado y enormemente molesto conmigo mismo, porque en mi opinión lo que hacía, no estaba bien hecho y mucho menos a la altura para presentarlo a mis compañeros de clase y sobre todo de mi maestro a quien respeto y admiro.
Finalmente llegó el día de la exposición, y a pesar de mis pequeños momentos de lapsus por pronunciar ciertas palabras un poco a la mexicana (cabe mencionar que mi manera de pronunciar Désir, deseo, habla mucho de la sensualidad que encuentro en ésta palabra), el resultado final me sorprendió, fue como un pequeño regalo de Navidad.
Nuestro maestro nos felicitó, pero de una manera en la que realmente sentí una gran apreciación de su parte. Eso me tranquilizó y me quitó esa carga que traía desde hace algunos días.
Poniendo a un lado ésta buena experiencia, me gustaría decir, que quizás lo que me ponía un poco mal, es que al principio no sentía que era lo suficientemente bueno para hablar de algo que para mí es escencial: el amor.
Sólo una vez en la vida, creo, he conocido a alguien que categóricamente me ha dicho que es una tontería creer o vivir en el amor. Sinceramente, qué pena me da.
Porque el amor, aparte de ser un sentimiento enormemente humano, nos separa de la nada, del vacío existencial que pudiese existir.
Mientras redactaba este post, buscaba una imagen para encabezar lo que escribo. Sin más, puse en mi buscador de referencia Le Transfert y encontré la imagen que ven al principio de este post.
Pese a que creo que es evidente de que habla, me gustaría ser explicitarla y explicarla a mi manera. En la imagen podemos ver un ángel (Gabriel) y la Virgen María, en esta imagen, el ángel Transmite una noticia, la noticia de que Dios nacerá de ella, un ser lleno de gracia, una mujer bendita entre todas las mujeres, alguien muy especial para la humanidad.
Haciendo a un lado, o más bien, intentando hacer a un lado la fuerza mística que posee este pasaje, me parece totalmente importante señalar el anacronismo entre la Transferencia, el amor, y la Transferencia de esta noticia, que es el amor encarnado o que se encarna.
Una noticia que llena de gozo y viene a llenar la Falta de María, en el sentido de María como Objeto o mejor dicho como Vaso de Gracia de Dios dónde él pone su amor, que es Dios y que es su hijo. Un amor descendiente mas también ascendente desde María a Dios Padre, y hacia su hijo. Amor que más tarde, posterior a la muerte y resurrección de Jesús llegará el Espíritu de consuelo, que no es otra cosa que el inmenso, infinito y constante amor del Padre al Hijo y Viceversa. Un gran y omnipresente fenómeno de Transfrencia.
Es así, que este es mi Post de navidad, justo en el medio de dos grandes eventos importantes para la iglesia moderna.
Para los creyentes les digo: Alégrense porque hoy nos ha nacido el salvador, hoy se ha encarnado el amor y vive entre nosotros como un verbo, en la palabra.
A los no creyentes les digo, alégrense, porque el amor existe, Sócrates y Platón nos lo afirman.
Es verdad que el amor está en el aire, mas también mora en las palabras. Y, pese a que las palabras se las lleva el viento, no olvidemos que es en la acción que el amor se encarna y es eso que queda para la posteridad.
Muy feliz Navidad para todos.
Joyeux Noël.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Situación Actual...

Muchas cosas han pasado. Muchos cambios, más buenos que malos y en diversos grados de estrés y felicidad. Sigo pensando en el lugar que ocupo en este país, en mi máster y entre mis nuevos amigos. Pocas cosas son ciertas, pero las pocas que son, son buenas, o al menos eso pienso.
Jamás hubiese pensado que mi vida diese un giro de 360 grados. Estoy feliz y a la vez triste, tengo paz mas muchas ansias.
He tenido algunos momentos de despersonalización, y no sé si se deba a mis ataques de pánico o al hecho de que me encuentro rodeado y cubierto de un idioma que no es el mío. Ayer y hoy por ejemplo, he vivido grandes momentos de susceptibilidad que me llevan a cuestionarme y a reformular mis pensamientos.
Estoy justo entre las cosas que TENGO que hacer y aquello que QUIERO hacer, en pocas palabras oscilo entre mi neurosis. A veces soy un pequeño histérico y otras un neurótico obsesivo.
Y a pesar de todo esto, intento mantener el control descontrolándome, me evado, me cubro, me escapo y me evidencio a cada instante. Soy como una señal de humo humana, pero creo que en ésta modernidad, mis señales no son comprendidas, por nadie, al menos aquí.
Mas, ¿porqué busco ésta comprensión?,¿acaso no me basto?
No estoy muy seguro del camino de las cosas, de mi propio camino y el de los demás. Y me inquieto, me perturbo y abstraigo.
Me distraigo, eso está más que claro. Prefiero mirar hacia el frente, donde la vista es magníficamente hermosa, en lugar de mirar al sur, donde se supone debo de mirar. ¡Qué ingenuo!
¿Serán los días grises que me tienen así?¿Serás acaso TTU?
Estoy seguro que si, Paulina me lo dice, estúpidamente me lo dice, y estúpido yo por escucharla, pero, ¿de verdad es eso?¿no será mi deseo insatisfecho, característica de la histeria, della mia histeria?
Y ahora quiero llorar. Llorar como un niño, llorar por mi S1 perdido, no restaurado pero que a veces me habla y me hace sonreír tanto, y me hace tan feliz, S1 lo debe de saber, ca se voit non?
Quizás necesite de la libertad. Quizás necesite salir corriendo, hasta perder mi aliento y tener flato.
No me quiero engañar, ni engañar, eso es muy triste.
Quizás valga más la pena vivir un fin de semana intenso que un mes de pequeñas pero satisfactorias felicidades.
No sé si quedarme con mi final de película, que hasta ahora, ha sido uno de los momentos más felices de mi vida, uno de los más perfectos y de los más humanos, que aún me hace vibrar.
Aún recuerdo ese momento inmensamente triste pero lleno de gozo que viví. Mi final de película.
Creo que ya fui feliz. Creo que llegué a ese momento de felicidad que todo ser humano busca a lo largo de su vida.
Yo lo encontré. Lo deje en una estación del Metro, alejándose lentamente de mí.
Me pregunto si regresaré a esa estación. Estación Felicidad, ¿quizás?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





